¿Dónde está el piloto?

Un país de comiquitas en el cual se ha hecho costumbre la desinformación sobre los temas importantes de la vida nacional, entre ellos el tema de la salud del presidente. No sabemos a ciencia cierta qué es lo que pasa, si está bien o es delicado el estado de salud del primer mandatario, si tiene cáncer o todo es una treta. Nos gobiernan desde Cuba, y lo más grave es que al parecer nos acostumbramos a esa situación. Por su parte, la vida de los venezolanos discurre con apariencia de normalidad prenavideña.

En este país no hay escándalo si el presidente se ausenta. Con resignación hemos ido tolerando el hecho de que nadie ocupe el lugar del Presidente ausente, aun cuando la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela precisa que es el vicepresidente el que asume ipso facto las ausencias temporales del presidente. La Carta Magna dice una cosa, pero en la práctica se hace lo contrario. El régimen quiere que nadie hable de faltas presidenciales, ni de temporales ni mucho menos de faltas absolutas, porque Chávez es omnipresente, aunque esté en su lecho de enfermo dentro o fuera del territorio nacional.

El comandante presidente es insustituible. Hace poco encargaron de la Vicepresidencia de la República por un solo día a Héctor Navarro, mientras estuvo ausente Nicolás Maduro, pero ni de casualidad se atreven a hacer lo mismo con la presidencia cuando Chávez se ausenta temporalmente y por largo tiempo.

Basta con leer los artículos 233 y 234 de la Constitución para entender de qué estamos hablando: de las faltas del Presidente y de la manera cómo deben ser suplidas.

El asunto es que en algún momento el reloj biológico se detendrá y alguien lo tendrá que sustituir. Pensemos por un momento qué ocurriría si por cuestiones del destino la falta absoluta se produjese antes del 10 de enero de 2013. Que se entienda bien, es una suposición. Pues bien, si eso llegase a pasar, a tenor de lo dispuesto en el texto fundamental, asumirá el cargo el presidente de la Asamblea Nacional, y deberá procederse a una nueva elección universal y secreta; pero si es después del 10 de enero -pero antes de los cuatro años del nuevo período- asumiría el vicepresidente, y también debe llamarse a elecciones. Mientras que, si el deceso presidencial se produce faltando 2 años para finalizar el periodo, el vicepresidente asumirá hasta que termine el mandato, es decir hasta enero de 2019.

Dosificando la enfermedad

La enfermedad de Hugo Chávez la están administrando de tal manera que han hecho dudar al pueblo de que sea cierto. Solo sospechamos de la gravedad pero no tenemos certeza alguna.

Quienes sí conocían (y muy bien) las condiciones físicas del Presidente, fueron quienes decidieron adelantar las elecciones para el 7 de octubre, en lugar de hacerlas en diciembre como debía ser. ¿Ustedes se imaginan en plena campaña electoral presidencial con Chávez escondido o conectado a una cámara hiperbárica?

Pensamos que no hay ninguna razón lógica para mantener oculto a Chávez en plena campaña regional donde la estrella en cada estado no es el candidato impuesto, sino el Presidente. Los candidatos oficialistas, sin Chávez, tienen poco arrastre, porque carecen de liderazgo. Por tal motivo, es inexplicable eso de que inventen una gravedad del Presidente ya que al PSUV le pudiera costar caro y perder varias gobernaciones.

Dejaron correr la bola de que el Presidente fue trasladado de urgencia a Cuba por padecer insoportables dolores debido a la metástasis que tendría en los huesos. De hecho, el traslado lo hicieron a escondidas. Nadie lo vio salir de Venezuela, ni nadie lo vio llegar a Cuba. Ni siquiera en VTV se transmitió nada, como lo han hecho en otras ocasiones.

A todas estas, el sábado pasado, el diario brasileño La Folha de Sao Paulo informa que Hugo Chávez confirmó su presencia en la reunión de la cúpula del Mercosur que se realizará el viernes 7 de diciembre en Brasilia. ¿Será que todo esto es parte de un juego macabro? Vaya gobierno que nos gastamos, que enferman y sanan al Presidente cuando lo creen conveniente a sus intereses.

Tragicomedia

Los venezolanos somos protagonistas de una tragicomedia, sin dudas. Resulta una barbaridad que la capital de la República se paralice casi un día debido a una gandola atascada en un túnel de la autopista Francisco Fajardo, que es una de las principales arterias viales de Caracas. Tampoco nos perturban las bajas militares que se producen, no en guerra, sino en desfiles o en entrenamientos. Es de suponer que nuestra Fuerza Armada Bolivariana tiene más bajas en los desfiles y en paradas militares, que en enfrentamientos con enemigos. Al menos así lo develan las estadísticas.

Amnistía con sabor a propaganda

Ya estamos en diciembre y todavía no sabemos cuál será la vía para excarcelar a los presos políticos: amnistía o indulto presidencial. Ahora, lo que sí debemos tener claro es que el oficialismo hace todos los cálculos necesarios para sacarle el mayor provecho político al asunto en plena campaña regional, al punto de estudiar la posibilidad de saldar las diferencias con Pedro Carmona, después que el mismo gobierno se encargó de mostrarlo como un tirano.

Las diligencias que realizan allá en Colombia en favor de Carmona Estanga están confeccionadas con premeditación y alevosía. Creemos que el mayor esfuerzo debe concentrase en los que están presos en las mazmorras venezolanas. Desde luego estoy de acuerdo con que cese la persecución de todos, pero debemos comenzar con los que están presos.

Pienso que fotografiarse con Pedro Carmona fortalece al gobierno, mientras que pedir auxilio para los comisarios y la jueza Afiuni, lo debilita.

Aparecer el gobierno indultando o amnistiando a presos o a perseguidos, es aparentar una especie de ablandamiento, de reconciliación de los venezolanos, cuando todos sabemos que este gobierno en materia de Derechos Humanos está reprobado.

Los pactos son para cumplirse

Faltan dos domingos para que se aclaren las dudas sobre las gobernaciones. Encuestas van y encuestas vienen. Algunas dan a Ameliach adelante, y otras al pollo Salas.

Sea cual sea el resultado, tenemos que seguir apostando al reencuentro y al progreso de los carabobeños; y siempre tener presente que los candidatos se agotarán con las elecciones pero el pueblo seguirá esperando cambios, y los amigos compartiendo angustias. Yo seguiré votando por mis ideas, y respetando el pacto acordado en la MUD. No es cuestión de que en lo personal nos guste o no un candidato. Pacta sunt servanda.

Así lo reseña, Pablo Aure/El Carabobeño/ND

Acerca de Yuly & Oswaldo Godoy

Venezolanos que estamos en contra de la revolución socialista que dirige Hugo Chavez en Venezuela. No a la violación de Derechos Humanos N
Esta entrada fue publicada en Gobierno Terrorista, No Hay Estado de Derecho, Pais Quebrado. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s